64)¿QUÉ SON LOS «GRUPOS BALINT»? ¿NO SE CONSIDERAN GRUPOS DE PSICOTERAPIA?

64) También en alguna ocasión he oído hablar de “Grupos Balint”. La verdad es que no sé ni qué ni cómo son estos grupos y en donde se ubican. ¿No se consideran grupos de psicoterapia?

 

En cierto aspecto Michael Balint es el gran olvidado; que no desconocido. Recuerdo que no hace mucho una compañera hizo una presentación sobre Balint que me impactó y me ayudó a comprender más su posición. Descubrí que ha sido uno de estos autores que realizan aportaciones importantes que deben ser tenidas en cuenta pero que, al mismo tiempo, parecen pasar desapercibidos ante sus coetáneos e incluso por los que hablamos de grupos y a mí me ha sucedido algo semejante. Parecería como si se tratara de un autor “menor”, si bien no creo que deba ser considerado como tal. Por ejemplo, realiza dos aportaciones que me parecen fundamentales: por un lado, el bucear por aguas que no están directamente vinculadas a la salud mental pero que sin embargo permiten enlazar las problemáticas del organismo en general con las mentales y por otro, el alto valor que le da al elemento contratransferencial.

 

Curiosamente no me resultó fácil encontrar trabajos ni menciones a este autor. Y de alguna forma le ha sucedido lo mismo que a S. Scheidlinguer, si bien con menor mérito, quien afirma que en el curso de mi reciente preocupación por la historia de la psicoterapia de grupo (Sheidlinguer, 1994,1995), me quedé sorprendido al darme cuenta de que el uso creativo e innovador de la psicodnámica de los procesos grupales que Michael Balint desarrolló para la preparación y entrenamiento de los profesionales había sido totalmente ignorado por sus colegas Británicos. Dicha negación ocurrió tanto por parte del grupo de clinicos como de los especialistas en la formación grupal (1998:35). No sabría decir exactamente por qué no aparece citado con más frecuencia. Es como si no se le considerara a pesar de que sus desarrollos tuvieron lugar bajo el mismo techo que lo hicieron los de Bion, Ezriel, Foulkes ya que empezó en the Tavistock Institute for Human Relations in 1949  (1998:35) y más tarde Sheidlinguer señala que Bion y Ezriel que trabajaban con grupos bajo el mismo techo del Instituto Tavistock, no hacen ninguna referencia a Balint en sus escritos. Lo mismo sucede por parte de Foulkes (…) Incluso A.K.Rice cuyas conferencias sobre Relaciones Grupales se iniciaron en el Instituto Tavistock en 1957, perteneciendo junto con los grupos de formación de Balint a la misma categoría de Relaciones Humanas y Formación Grupal (Sheidlinguer, 1982) hace referencia alguna (Rice, 1965)(1998:38). Es decir, parece confirmarse la idea de un “olvido” o la de un dejar a un lado sus aportaciones que de alguna forma me recuerda a lo que sucedió también con Trigant Burrow.

 

Michael Balint, originalmente Mihály Maurice Bergmann, nace en Budapest en 1896 y muere en Londres en 1979. Completa sus estudios de Medicina en 1918 y comienza a tomar contacto con el mundo del psicoanálisis. Se traslada primero a Berlín en donde recibe entrenamiento psicoanalítico y vuelve a su país asumiendo el liderazgo del psicoanálisis. Siguiendo a Kenny, E (1998) sabemos que fue un psicoanalista formado en Budapest y que se trasladó a Inglaterra en 1939, estableciéndose en Londres en 1945. En 1948 entra a formar parte de la clínica Tavistock como “consultant” y posteriormente y tras la invitación de Enid Eichholz que posteriormente pasaría a ser Balint, entró a formar parte del “Family Discusión Bureau”. Fue aquí en donde se generó la idea de seminarios de discusión de casos, con el deseo de contribuir a una mejor formación de los equipos de trabajadores sociales con técnicas psicológicas (1998:45). Organizó seminarios para asistentes sociales, estudiantes de medicina, para médicos y para los líderes de estos grupos, siendo un workshop sobre Psicoterapia breve focal momento o circunstancia en el que, según Malan, se inician los grupos de psicoterapia breve (Sheidlinguer, 1998:36). Los grupos estaban formados por entre 8 y 10 miembros, con uno o dos psiquiatras, y se reunían semanalmente.

 

S. Sheidlinguer (1998) realiza una interesante revisión del trabajo y de las aportaciones de M. Balint.  A través de la lectura de su texto podemos saber que, curiosamente, fue ignorado por el propio Bion o Ezriel quienes trabajaban bajo el mismo techo. O del mismo A.K. Rice. Sorprende este hecho. Como puedes ver, en todas partes se cuecen habas. Sheidlinguer apunta algunas razones que explicarían tal falta de reconocimiento, una de ellas there might been the matter of “turf” (1998:39), es decir, como con poco fundamento, ya que se dirigía a los profesionales y no a los “pacientes”. Otras razones que apunta Sheidlinguer son la posición crítica que Balint expresaba con relación al sistema sanitario inglés y su ideología de izquierdas. Y más allá de ello, aspectos de su personalidad y su fuerte acento húngaro. En cualquier caso, es sospechosa la negación que padece su propuesta de trabajo.

 

Al parecer su pretensión era profundizar sobre los aspectos contratransferenciales que aparecían en los relatos que realizaban los miembros del grupo sobre las relaciones médico-paciente.  En realidad tres eran las directrices en las que estaba interesado: las relaciones médico-paciente, paciente-y su enfermedad, y las relaciones de los miembros del grupo con el grupo y su conductor. Fue pionero en su trabajo empírico con profesionales de la salud, utilizando conceptos psicoanalíticos de forma creativa y tomando muy en cuenta los aspectos contratransferenciales de estos profesionales frente a sus pacientes. De hecho diferenciaba bien lo que era un grupo de psicoterapia de lo que eran estos grupos de formación. Otro aspecto relevante es la importancia que le da a la unión cuerpo-mente. (Sheidlinguer, 1998)

 

Para Kenny el contexto en el que se forman los seminarios basados en el “entrenamiento a través de la investigación” es significativo ya que emerge en un importante período para el trabajo grupal como un todo y porque su aproximación fue debida a muy diferentes motivos y utilizó la idea de grupo de una forma muy diferente a las que se estaban desarrollando en la Tavistock a finales de los 40 y principios de los 50 (1998:45). Este posiblemente sea uno de los motivos por los que fue quedando fuera de lo que posteriormente ha sido la forma de proceder de “la Tavistock”. Se centró básicamente en la discusión de casos la intención fue que a través de la discusión de sus casos difíciles los médicos pudiesen darse cuenta en el grupo de sus propias reacciones ante esos pacientes – es decir, la contratransferencia-  y quizás este nuevo acercamiento personal se había intentado pero con poco éxito[1](Ibid:46), lo que le distanciaba mucho de otros planteamientos de trabajo grupal. La novedad, en cualquier caso, es doble. Por un lado la propia propuesta de reunir a profesionales de la salud para hablar de sus casos y no de ellos. Y por otro lado el uso de la contratransferencia como guía para una mayor comprensión de la patología, cualquiera que esta fuere, por parte del profesional. Y si bien es cierto que Bion por su parte también se reunía con profesionales, sus grupos estaban más dirigidos a la comprensión de la dinámica del grupo en tanto que Balint ponía el acento en lo que estos profesionales sentían ante sus pacientes. A decir de Kenny, Bion no realiza una simple aplicación o extensión de los principios psicoanalíticos individuales a la situación grupal, sino que buscaba una equivalencia del método psicoanalítico en este entorno colectivo en el que la palabra le permitía entender el material que emergía. No fue técnicamente una fertilización cruzada del psicoanálisis. Balint extendió la formación del individuo de acuerdo con el sistema psicoanalítico Hungarés al contexto grupal- en donde la interrelación entre la transferencia del paciente y la contratransferencia del analista era el punto de partida, y donde estudiaban en qué medida estas transferencias modificaban a cada uno.[2] (Ibid:46-7). Observa otra apertura en donde se subraya cómo el hecho transferencial mutuo interviene en la modificación de las personas implicadas por ella.

 

Desde la visión de M. Balint el estudio de la relación entre el paciente y su enfermedad es algo muy importante y fue se adelantó bastante a su tiempo a la conexión cuerpo mente un aspecto primordial en el campo de la salud contemporáneo[3] (Andreasen, 1996) (Sheidlinguer, 1998:37). Esta es otra aportación destacable. El cuerpo deja de ser algo que meramente sostiene a la mente para acabar subrayando la unidad de ambas realidades. A partir de este momento, las enfermedades denominadas orgánicas tienen una vinculación directa con la psique, y viceversa.

 

Con los profesionales, los conductores se ciñen básicamente a cuatro o cinco aspectos: se centran en el trabajo de los profesionales con sus pacientes, es decir, es un espacio de discusión de casos; evitan que tal discusión se convierte en un interrogatorio del profesional que presenta el caso; tras la exposición se solicita al resto de los componentes del grupo que aporten lo que el caso les hizo sentir a través de lo que se expuso, el cómo se expuso, etc.; como no se pretende analizar la vida del profesional, sino los aspectos derivados del trabajo, se evita siempre cualquier intento de “análisis del profesional”. Con ello lo que se trabaja, básicamente, es la información que recoge el profesional de forma inconsciente y que al poderla recuperar, adquiere una mayor conciencia de la problemática que presenta.

 

[1] Traducción del autor.

[2] Traducción del autor.

[3] Traducción del autor.