Atmósfera de clase

Comparación entre la atmósfera real y las expectativas curso 2009/10.
Sunyer, J.M. · 06/01/2010
Es un trabajo vinculado a mi Cuaderno de Bitácora en el que reflexiono a partir de los resultados obtenidos en el cuestionario de la Atmósfera de clase. hago comentarios sobre esos mismos resultados a lo largo de los catorce años en los que hago esta tarea investigadora.

La atmósfera de la clase.

A falta de pocos días para acabar nuestra experiencia lectiva de este curso 2009-2010 hemos rellenado el cuestionario que R.H. Moos ideó para valorar esa cosa tan intangible denominada atmósfera.

Atmósfera es el término que me gusta para describir eso que desarrollamos los humanos a través de nuestras interacciones. Y me gusta este término ya que etimológicamente describe aquel vapor que viene generado por un cuerpo al tiempo que lo rodea. Es decir, este vocablo es diferente de aquellos que pueden ser similares como entorno, ambiente, e incluso clima. Y en nuestro idioma, rico en matices, es el que se ajusta a lo que generamos las personas al tiempo que estamos inmersos en él.

No voy a entrar en detalles acerca de cómo Moos ideó ésta y otras muchas escalas. Creo que en alguno de los textos que están puestos en mi WEB lo describo bien. Pero sí podemos pensar en los que componen nuestra atmósfera. Ésta es el resultado de lo que hemos hecho. De nuestros aciertos y errores. De nuestras dudas, de nuestras comunicaciones e incomunicaciones. También de aquellos aciertos y errores de quien firma este trabajo. Por esto no podemos atribuir a nadie en concreto ni tampoco a ningún grupo o subgrupo las características que tuvo nuestra atmósfera. De hecho no me sorprendieron. Pero antes de profundizar un poco en ellas, veamos los resultados.

Como sabéis y si no os lo recuerdo, varios son los aspectos que según Moos describen la atmósfera de un lugar (es decir la que un grupo determinado genera). Dado que en este trabajo voy a exponer los resultados obtenidos y aquellos que esperábamos alcanzar, la explicación de cada uno de los aspectos hace referencia a la atmósfera alcanzada o la deseada alcanzar. Estos nueve aspectos de Moos en el caso de una clase son:

1. Vinculación, que hace referencia al grado de interés general, de participación, de estar por la tarea que los miembros integrantes de aquel colectivo tienen. Es decir, valora cómo creéis que va a ser o fue el grado de participación, de vivir la asignatura como algo personal, propio. Y el interés por lo que vayamos a ir haciendo o hayamos hecho.

2. Afiliación, que hace referencia al grado de afectos desarrollados entre los componentes del grupo excluyendo al profesor, el grado de satisfacción entre sí, el nivel de ayuda mutua. Dicho de otra forma, describirá lo que os gustaría hacer entre vosotros, si va a haber buena relación, si vais a sentiros compañeros o competidores; o el grado en el que creéis que ha sido todo eso.

3. Apoyo, que alude al grado de afecto, interés, confianza que los alumnos creen que van a percibir o han percibido en el profesor. En este sentido parece que lo que ahí se describe es lo que habéis obtenido del profesor. En qué medida había un deseo y fue atendido por él, os acompañó y se implicó en vuestras cosas.

4. Trabajo, que hace referencia al nivel de finalización de las tareas y de los temas tratados en clase. Valora si consideráis que se trabajó mucho o poco, si las tareas se realizaron (o se van a realizar) o va a ser o fue un pasar el tiempo.

5. Competitividad, que señala el grado de estímulo a la competitividad entre los miembros del grupo para obtener mejores resultados, mejores notas, etc. Indica en qué medida creéis que se va a estimular (o se estimuló) una cierta competitividad para superar al compañero en todos los aspectos que intervienen en una materia de estudio.

6. Orden y organización, que nos indica cuánto orden esperáis que haya o creéis que hubo, en qué medida creéis que va a haber (o hubo) una buena organización del material de la asignatura, que las clases van a tener un cierto orden o no lo tuvieron. Dicho de otra forma que no será una clase en la que no sabéis qué vais a hacer o fue una clase en la que ya sabíais qué es lo que iba a pasar.

7. Claridad, y que alude al grado de claridad de las normas y formas de trabajar que consideráis que va a haber o que hubo a lo largo de la asignatura. SI la normativa se va a cumplir (o se cumplió), si el profesor os plantea (u os planteó) las normas de trabajo de forma clara.

8. Control, que hace referencia al nivel de rigidez y control que el profesor va a ejercer sobre el alumnado, su comportamiento, su exigencia normativa. Es decir, hace alusión a una vigilancia estricta del comportamiento de las personas en el grupo que, en versión universitaria sería en qué medida las normas de respeto y convivencia van a estar muy presentes (o lo estuvieron).

9. Innovación, que es un indicativo del grado de participación de los alumnos en la planificación de las clases, el grado de incorporación de nuevas técnicas en la materia, etc. En este sentido valoráis no tanto lo “novedoso” de la experiencia, cuanto en qué medida pensáis que en la realización de esa experiencia se va a contar (o se contó) o no con vosotros.

Los resultados del cuestionario de lo que hemos sido capaces de desarrollar son:

Real Media 09-10

Desv.

Vinculación

5,05

1,9

Afiliación

5,27

1,65

Apoyo

7,76

2,28

Trabajo

7,84

1,76

Comp.

5,38

1,71

Orden

8,3

1,72

Claridad

6,86

2

Normas

4,35

1,73

Innovación

6,59

1,22

que si lo comparamos con las expectativas, podemos ver que:

Pues bien, este cuestionario ha sido contestado por todos vosotros (47) el primer día de clase, aunque una persona lo hizo de forma que no pueden ser consideradas ninguna de sus respuestas. Y he podido observar algunas cosas curiosas.

Veamos el resultado:

Exp. Media 09-10

Desv.

Real Media 09-10

Desv.

Vinculación

7,57

1,6

5,05

1,9

Afiliación

6,17

1,16

5,27

1,65

Apoyo

8,83

0,93

7,76

2,28

Trabajo

8,2

1,11

7,84

1,76

Comp.

6,83

1,55

5,38

1,71

Orden

8,67

1,19

8,3

1,72

Claridad

7,33

1,47

6,86

2

Normas

4,43

1,58

4,35

1,73

Innovación

6,13

0,88

6,59

1,22

Como bien se puede apreciar, las medias de lo obtenido son inferiores a las expectativas, lo que era de esperar. Y si nos fijamos en las desviaciones de estas puntuaciones, lo que podría calificarse en unanimidad de criterio hay diferencias que son notables en algunos aspectos. Evidentemente de los valores vistos en crudo poco podemos deducir con seguridad estadística; pero en estos momentos no voy a meterme en esta faceta sino que me limitaré a los aspectos cualitativos de estas puntuaciones.

Vinculación. En esta como en el resto de los aspectos de la atmósfera de clase, la expectativa era mayor que la realidad obtenida. La diferencia, a tenor de la misma desviación, parece que puede ser estadísticamente significativa. Si lo fuere podríamos afirmar que se esperaba una mayor vinculación con la materia, un mayor deseo de participar y de involucrarse con la misma de lo que realmente ha sucedido. Habrá que ver si las preguntas a las que se ha contestado reflejan más información, pero de entrada lo que parece decir este dato es que o bien por parte del profesor no ha sabido transmitir emoción o interés por todo lo que estábamos haciendo, o el grupo (más allá de la individualidad de sus miembros) no ha captado la necesidad real de participar, de vincularse.

Este aspecto seguramente era el que se traslucía en la poca participación cuando se solicitaba. Que incluso llevó a reflexiones en el cuaderno de bitácora del profesor. E incluso a algún enfado al constatar que había personas que no parecían mostrar mucho interés a pesar de que una de las premisas para participar en esta asignatura era esta. Podríamos pensar en una especie de “huelga de brazos caídos”, posiblemente motivada por algo que el profesor no acababa de saber transmitir o por el susto que en algunos momentos se destilaba o el miedo a ver qué va a pasar si intervengo.

Si observamos los datos de los 14 años transcurridos desde la primera valoración a hoy, hemos pasado de un 2,5 en aquel primer año a un 5,05 en este, habiendo sido la cota más elevada las obtenidas los cursos 2004/5, 2005/6 y 2008/9, con valores por encima del 6,6.

En cuanto a los porcentajes, obtiene un consenso del 84% la idea de “aquí nos centramos en el trabajo de clase”, el 89% muestra su acuerdo en que “en clase, la mayoría de nosotros pusimos realmente atención en lo que decía el profesor”, el 81% está de acuerdo con que “los estudiantes a veces presentaron algo que habían trabajado en clase”, el 82 % está de acuerdo con que “a los alumnos realmente nos gustó esta clase”, mientras que el 84% no estaban de acuerdo con que “los estudiantes propusieron trabajos o tareas para realizar la clase”. Parece que estas ideas confirman lo anterior.

Afiliación. No llega al punto de diferencia, pero es inferior a lo esperado. En realidad sería como si no hubiera mucha creencia en el apoyo que puedo obtener o puedo prestar al compañero. Pero esta idea ya parecía estar en las expectativas. Incluso si nos fijamos en la desviación, su baja puntuación habla de una coincidencia grande en la percepción de estos aspectos. Si miro cómo ha ido fluctuando este aspecto a lo largo de los 14 últimos años observo que las puntuaciones a penas varían: entre un 4 y un 5,5.

Llama la atención ese aspecto. Como si las experiencias previas indicaran que cada uno va a lo suyo, no acabándose de creer que los conocimientos se pueden adquirir mejor en colaboración con los demás, más allá de que luego cara a un examen, cada uno elabore las cosas a su forma de la cual dependerán los resultados individuales. De todas formas si pensamos en el contexto social parece evidente que la idea de la individualidad, del “hacerse a sí mismo”, de velar por los intereses individuales prima. Aunque en ello olvidamos algo que pocos somos capaces de transmitir: a la individualidad se llega a partir de lo grupal, a partir de poder integrar las diversas facetas que nos constituyen cosa que sólo puede hacerse a través de la relación con el otro.

En cuanto a los porcentajes de preguntas, el 100% está de acuerdo con que “los estudiantes hemos formado grupos para realizar proyectos o tareas”, el 81% muestra su acuerdo con que “en esta clase, los estudiantes tuvieron la oportunidad de conocerse unos a otros”. Sin embargo el bajo número de respuestas coincidentes confirmarían lo dicho.

Apoyo. Este aspecto, el tercero del conjunto de elementos que atañen a lo relacional, incumbe al profesor. Habla de la valoración del apoyo recibido por su parte, vamos por mi parte. Las expectativas eran elevadas, un 8,83 y la realidad ha situado este punto en el 7,76, es decir un punto y pico inferior. Llama la atención la disparidad valorativa ya que el 2,28 frente al 0,93 de lo esperado parece indicar que hay quienes valoran muy mucho ese apoyo y otros que más bien poco. La variación de este aspecto en los catorce años va desde un 6,8 a un 9,13 alcanzado en el año 2004/05.

No voy a decir que me resulta difícil valorar este punto ya que soy el primero que está implicado. Tendré que ver cómo han ido las respuestas para tener más información. Evidentemente no me ha sorprendido. Reconozco que este año me ha resultado un poco difícil la conexión. Como si todos mis intentos no encontrasen la vía de acceso. Quizás ha influido el hecho de haber seguido menos los cuadernos de bitácora. Es decir, otros años iba pidiendo cada semana que un grupo me enviase sus escritos, lo que suponía un esfuerzo añadido que este año no podía realizar. Quizás ese sea un elemento a considerar: a mayor relación individual a través del diario es posible que la percepción de ayuda sea mayor.

En cuanto a los porcentajes de respuestas, el 84% no está de acuerdo con que “el profesor empleó muy poco tiempo en hablar con los alumnos”, y tampoco con un 95% en que “a veces el profesor desacreditó a un alumno por no saber la respuesta correcta” y en un 84% en que “el profesor nos trató de forma infantil”, o en que “el profesor perdió tiempos de clase hablando sobre cosas ajenas a la materia” con un 92%, o que “el profesor no confió en los alumnos” con un 95%, y finalmente tampoco está de acuerdo con un 81% en que “los alumnos tuvimos que tener cuidado con lo que decíamos en clase”. Sin embargo coincide en un 86% en que “el profesor se esforzó en ayudarnos”.

Dejamos de lado estas tres áreas de sondeo que como podéis observar atañen a tres ejes fundamentales de toda relación: la que tiene que ver con el objetivo común a alcanzar, la que indica los elementos relacionales entre iguales, y la que describe la relación con el líder o conductor de la experiencia.

Pasemos ahora a otros dos puntos que describen más concretamente la tarea.

Trabajo. Este apartado trata de describir algo de la percepción que se ha tenido del grado de trabajo que hemos realizado. La valoración de 7,84 frente a un 8,2 de lo esperado parece indicar que las expectativas se han cumplido. La desviación se sitúa en torno al 1,76, algo elevada quizás, pero que nos indica que las variaciones de las medias no parecen alcanzar niveles significativos. Las variaciones de otros años oscilan entre el 4,04 y el 8,36 del año 2007/08, aunque por lo general la puntuación se sitúa en torno al 8.

Lo cierto es que este año he pedido menos trabajo que otros años. En realidad he suprimido dos cosas que solía pedir con la esperanza no de trabajar menos sino que una menor exigencia de trabajos os facilitara un mayor esfuerzo académico por otro lado. Es decir que hay una variación a menor trabajo posiblemente derivado de la disminución de la carga de trabajos. Claro que ello no me acaba de informar sobre si es bueno o no; pero esto lo tendré que ir meditando.

En cuanto a los porcentajes, el 81% coincide en que “casi todo el tiempo de clase se empleó en la lección del día”, así como que “en esta asignatura fue muy importante realizar una cantidad de trabajos y consultas bibliográficas”, con un 89%, y el 84% muestra su acuerdo con que “los estudiantes tuvimos que esforzarnos para obtener una buena nota” y con un 86% en que “el profesor siguió y profundizó los temas de la clase y no se fue por las ramas”, mostrando su disconformidad con la idea de que “esta clase parecía más un lugar para pasar el rato que un lugar donde trabajar y aprender algo”, con un 86%.

Competitividad. Valora el grado en el que habéis podido percibir que mi interés era el que compitieseis entre vosotros por obtener una mejor valoración respecto a los demás. Cierto que esto no está en mi filosofía lo cual es coherente con la valoración de este aspecto a lo largo de los catorce años: siempre se ha situado entre el 5 y el 6. Y parece que existe un cierto consenso ya que la desviación no es muy elevada.

Este elemento posiblemente sea interesante activar en otro tipo de enseñanzas o aprendizajes. Pero creo que los que nos dedicamos a la clínica en general, el aspecto de competir por tener mejores resultados que el compañero no creo que esté muy presente. Cierto que competimos, pero posiblemente esta venga más en otros terrenos.

En relación a los porcentajes se observa que el 95% no estuvo de acuerdo con la idea de que “las calificaciones no fueron muy importantes”, y en cambio estaba de acuerdo con un 84% en que “los estudiantes tuvimos que esforzarnos para obtener una buena nota”.

Cambiamos de tercio y nos dirigimos a las cuatro valoraciones de lo que sería más el conjunto de elementos estructurales.

Orden y Organización. Es una valoración de la estabilidad en lo que hacemos a diario y en la planificación de lo que vamos a hacer a lo largo del curso. Y frente al 8,63 esperado hemos alcanzado un 8,3, con una desviación en estas valoraciones de 1,7. Es decir, parece que en este punto coinciden expectativas y resultados. Y si miramos los años anteriores observamos que a excepción de un año, el 96/97 en el que el orden fue de 4,91, el resto de los años nos hemos situado en un margen entre el 6,88 y el 8,81. Es decir que se va mejorando progresivamente a lo largo de los años.

Sí creo que el orden y la organización ayudan. Bastantes son las cosas que se activan en un contexto grande como para complicarlas añadiéndoles las que provienen del desorden e improvisación. Y hasta ahora siempre me ha preocupado que tuvieseis la máxima información para que os organizarais mejor.

Si miramos los porcentajes vemos que el 89% considera que “la clase estuvo bien organizada” y con un 81% en que “los alumnos no interrumpíamos al profesor cuando hablaba”. Mientras que no están de acuerdo y con un 92% en que “en esta clase los alumnos pasamos el rato distraídos y perdiendo el tiempo”, o que y con un 92% “habitualmente en la clase hab´çia un gran alboroto”, o en que “el profesor habitualmente tuvo que pedirnos que nos callásemos”, con un 86%.

Claridad del programa y de la forma de funcionar. Este es otro aspecto importante en un contexto grande en el que es fácil entrar en confusiones. Los datos informan que la valoración de este aspecto es de 6,86, algo inferior a lo esperado, un 7,33. Pero si nos fijamos en las variaciones estas son elevadas. Un 2 indica muchas discrepancias respecto al grado de claridad del programa de trabajo. Si consultamos otros años, la claridad se ha situado en torno al 6 ó 6,5 habiendo sólo un año, el curso 2005/06 en el que se alcanzó el 7,69.

Me despista de todas formas estas valoraciones. Desde el primer día tenemos no sólo el calendario con lo que se va a trabajar sino las fechas de presentación de trabajos, las normas de corrección de los mismos, y cosas similares. Quizás pueda inducir a confusión tantas formas valorativas (aunque en su filosofía son siempre las mismas), pero es algo a tener en cuenta.

Si miramos los porcentajes podemos ver que el 89% no está de acuerdo con la idea de que “las normas en clase parece que cambiaban a menudo”, o que (81%) “el profesor recordaba las normas de clase”. Y en cambio sí estuvo de acuerdo con que “el profesor procuró que se cumpliesen las normas establecidas en clase” (81%), o en que “el profesor explico cuales eran las norams para hacer los ejercicios de clase”, con un 86%, y con un 84% que “elprofesor fue coherente con las normas que propuso”.

Normas. Atañe a las relaciones entre nosotros. A si existen o no normas por parte del profesor y éste busca que se cumplan. La valoración de 4,35 frente a un 4,43 parece indicar pocas sorpresas. Incluso las variaciones en este punto se sitúan en torno al 1,73, un poco quizás elevado. Y buceando en otros años hemos pasado de un 2,4 a vuestra valoración que es, junto a la obtenida en el año 2006/07, un 4,47, de las más altas.

Parece que ha habido un progresivo mayor interés por parte del profesor en que se cumplan las normas de funcionamiento de un grupo. En aras al interés de todos ya que las normas facilitan el comportamiento de respeto de unos a otros.

Los porcentajes hablan de una disconformidad del 86% con la idea de que “los estudiantes tuvimos problemas con el profesor por hablar cuando no teníamos que hacerlo” o en que “el profesor expulsaba a un alumno si no cumplía con las normas de clase”, y en cambio hay acuerdo del 95% en que “hubo pocas normas a seguir”, o con un 84% en que “se entendieron las normas que propuso el profesor”.

Innovación. Bueno, la propia palabra lo dice. Y la puntuación indica con un 6,59 y junto al 7 del curso pasado, niveles de innovación importantes. Hemos pasado de un 4,8 al valor actual, siendo la dispersión de valores de 1,22 es decir, que la mayoría coincidís en este aspecto.

Sí creo que se van realizando esfuerzos para facilitar la comprensión de los complejos conceptos que se abordan en este espacio. Y reconozco que no escatimo ninguno de ellos. Y con el deseo de que eso facilite también la participación, la vinculación con la asignatura e incrementen los lazos entre vosotros.

Finalmente aparece un acuerdo del 95% en que “se han intentado nuevas iniciativas en clase”, o con un acuerdo del 97% en que “en clase se intentaron nuevas formas de enseñar”, o que “al profesor le gustó que realizáramos trabajos originales” con un 95%, o que con un 100% en la idea que “el profesor ideó actividades originales para que las realizáramos en clase”, con un 95% que “los alumnos pudieron elegir dónde sentarse”.

Comentario final.

No estaría de más saber cómo sería un trabajo similar por vuestra parte, por parte del alumnado. Evidentemente la visión puede ser muy diferente y disponer de esos comentarios creo que ayudarían muy mucho a una mejoría del sistema lectivo, de mi sistema lectivo. Mucho me gustaría ver que ese deseo se plasmara; e incluso diría más, mucho me agradaría que fuese un trabajo colectivo.

Ha sido y es mi deseo ir facilitándoos conocer algo de la clínica, de la práctica diaria. Con los errores y aciertos que todo quehacer conlleva, he intentado plasmar a lo largo de muchas horas de clase y de muchas horas de dedicación en casa a la lectura de todo aquello que enviáis, mi filosofía de trabajo y de transmitiros ese mi empeño por ir humanizando las relaciones profesionales.

Con esta esperanza os dejo.

Un saludo,

Dr. Sunyer

El planteamiento es muy sencillo. La clase es un espacio en el que estamos muchas personas, como 50 o más.Uno puede considerarla desde diversas posiciones, pero personalmente prefiero pensar que estoy con un grupo. No ante un grupo sino en él. Este conjunto de personas que lo constituimos establecemos inevitablemente una serie de interdependencias, vinculantes muchas de ellas, que determinan no sólo la atmósfera grupal sino la manera de relacionarnos y los sentimientos que se derivan de todo ello. Cierto es que dado que trabajamos unos textos determinados, hay muchos elementos que se activan a través de la lectura de los mismos. Y la experiencia me indica que esos mismos elementos se activan también en las relaciones que establecemos en el grupo. Estos escritos son las reflexiones que desde mi puesto de conductor de ese grupo van aflorando en mi mente y que sirven, eso espero, de reflexión y de trabajo complementarios a la asignatura

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