Ética y confidencialidad

De cuándo la ética real complica la ética teórica.
02/01/2010
Fuente: Cuadernos de Bitácora
Esta onceava entrega del curso 2000-01, se centra en la cuestión ética y en los aspectos que nos impactaron tras la exposición de un caso clínico real. Los aspectos éticos deben ser aplicados a la realidad y no viceversa, como a veces parece que se nos quiere hacer ver.

La ética y realidad asistencial.

Bien. Hace poco más de una hora que acabé y tuve la necesidad de descansar un rato en la cafetería. Algunos de Uds. me abordaron para comentar varias cosas con relación al desarrollo de la sesión de hoy. Por mi parte indicar que salí satisfecho y cansado. Satisfecho porque fue una sesión en la que creo que nos implicamos muchas personas. Cansado por el esfuerzo que ello representa y por los temas que aparecieron y el cómo lo hicieron.

Bien es verdad que hablar del código ético y de la ética personal es complejo. Y más cuando uno no tiene experiencias reales de la vida profesional y es un profesional el que las aporta. Ello supone que se está preestableciendo el tema de la confidencialidad. Confidencialidad que marca no sólo la privacidad de las cosas que se hablan sino que nos muestra cómo estas cosas, sacadas del contexto en el que se dicen, pueden tener una significación muy diferente. El temor que de ello deriva supongo que aumenta el cansancio.

Hablamos, sobre todo, de los niveles de implicación de los profesionales y cómo en muchas ocasiones esta implicación cuestiona muchas de las normas que tenemos; normas que se basan en aspectos éticos como en aspectos técnicos de intervención terapéutica. Y pudimos hablar un poco de cómo, cuando los profesionales amparados en algunas lecturas parciales de lo que se entiende por ortodoxia, podemos estar cayendo en posicionamientos fobógenos de la intervención terapéutica. Pudimos ver cómo, hasta qué punto, el temor que tiene en ocasiones un profesional, puede hacer que las intervenciones queden a medias, perjudicando, muchas veces el desarrollo terapéutico del caso.

Ello nos lleva a preguntarnos sobre otros aspectos. Por ejemplo, el de los límites. El establecimiento de los límites es una tarea fundamental en las intervenciones terapéuticas. Establecimiento de límites y su renegociación cada vez que sea necesario. Esto es importante no sólo en el terreno de la intervención clínica sino en la organizativa. En muchísimas ocasiones, muchos de los problemas que aparecen en las estructuras familiares, productivas, sociales, es un problema de límites. Límites entre grupos y subgrupos. Límites entre responsabilidades y compromisos. Límites entre sentimientos y afectos. Límites que, en definitiva, vienen a protegernos de la libre actuación de los impulsos, básicamente de los agresivos.

Y pudimos comprobar en vivo y en directo cómo la falta de definición y de redefinición de los límites del caso clínico, fueron incrementando el almacenamiento de sentimientos agresivos y, o consiguiente, de su articulación a través de pensamientos, malos entendidos y comportamientos. Y cómo todo ello acaba concluyendo en una interrupción no correcta del tratamiento que se expuso como caso clínico. Y todo en un contexto, el de nuestro marco de la clase, en el que hubo una modificación importante: nos pudimos poner más en círculo que otros días. Y pude abordar la dificultad que tenía en realizarles algunas preguntas lo que era un ejemplo, de forma paralela, de la misma dificultad que se planteó en el caso clínico. Es posible que esta experiencia les sea útil.

Les dije, y lo mantengo, que les considero profesionales. No creo que los pocos meses que faltan para acabar la carrera sean los que justamente les den los conocimientos fundamentales para serlo. Y por consiguiente, si les considero profesionales deberemos actuar como tales. Otra cosa es que se lo crean. Y me temo que eso no. Que no acaban de creerse profesionales y por lo tanto, esta creencia falsa, les lleva a mantener posturas más de estar expectantes que de estar activos. Muy posiblemente, la clasificación de Ivey sobre los niveles de descubrimiento de la realidad multicultural sea aplicable a nuestra situación. Posiblemente, esa situación de encuentro, encontronazo con la realidad, sea la que nos permita entender nuestras propias dificultades. Ello no obsta para que les siga animando a abordar cualquier cuestión profesional que se les antoje; sea actual o pasada.

La verdad es que la vida sigue y no podemos quedarnos en el balcón viéndola pasar. Si la lectura de la sesión la realizamos desde el enfoque organizativo que es el que en buena medida se acerca más a un grupo grande como el nuestro, podríamos plantearnos sobre cómo el tipo de temática que se planteó (en la que la economía era un elemento presente) está presente en las decisiones éticas productivas y asistenciales. Cómo, en muchas ocasiones, prima la supuesta realidad económica sobre las otras realidades. Y las dificultades que encontramos los humanos para poder articular aspectos parciales de la realidad y darles una salida adecuada. La situación planteada, cercana al tema de los impagados, plantea, en el terreno de las prestaciones sociales y de salud, serios problemas; pero problemas que se complican, por ejemplo, ante la dificultad de abordar desde una perspectiva no reivindicativa, situaciones complejas en tanto que se mezclan los afectos y a partir de ahí, se crean los malos entendidos. Y ello por no incluir en el tema de reflexión, y desde el mundo de las organizaciones, cómo pudo influir en la atmósfera generada hoy, la distribución de la sala, la actitud un poco diferente del conductor de la experiencia y el tema de discusión.

El texto que nos toca para el próximo día surgió de la experiencia lectiva. No deja de ser una reflexión sobre elementos que sucedieron y creo que siguen sucediendo. Evidentemente no son todos los elementos, pero sí nos puede ayudar a entender lo que es la contratransferencia. Por cierto, recuerden que puede haber una pequeña confusión en el título del texto. En realidad es: “algunos aspectos de la contratransferencia en una experiencia grupoanalítica universitaria”. Aclarado este aspecto, léanse con atención y traten de esbozar lo que les sugiere el hecho de haber tenido la oportunidad de tener una experiencia de entrevista en clase. ¿Por qué no se animan a escribir las imágenes que, de forma más o menos paralela a lo que aparece en el artículo que les toca leer, les ha sugerido tal entrevista real?

Deseo que le saquen provecho.

Un saludo,

Dr. Sunyer.

Curso 2000-01

Articles a llegir:

1. *Sunyer, J.M. (2000): La contratransferencia en un grupo grande. Boletín de la Asociación de Psicoterapia analítica Grupal. (18).

El planteamiento es muy sencillo. La clase es un espacio en el que estamos muchas personas, como 50 o más.Uno puede considerarla desde diversas posiciones, pero personalmente prefiero pensar que estoy con un grupo. No ante un grupo sino en él. Este conjunto de personas que lo constituimos establecemos inevitablemente una serie de interdependencias, vinculantes muchas de ellas, que determinan no sólo la atmósfera grupal sino la manera de relacionarnos y los sentimientos que se derivan de todo ello. Cierto es que dado que trabajamos unos textos determinados, hay muchos elementos que se activan a través de la lectura de los mismos. Y la experiencia me indica que esos mismos elementos se activan también en las relaciones que establecemos en el grupo. Estos escritos son las reflexiones que desde mi puesto de conductor de ese grupo van aflorando en mi mente y que sirven, eso espero, de reflexión y de trabajo complementarios a la asignatura.

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