Mi cuaderno de bitácora 29 de Noviembre del 2006: primer encuentro

Mi cuaderno de bitácora
Figuras

Estos días os estoy proponiendo una serie de trabajos en clase que me parece os está resultando un poco duros. La propuesta de que representaseis unas esculturas que reprodujeran algunos aspectos de vuestro profesor o de uno de vosotros me parece que ha sido más duro de lo que me imaginé. Posiblemente tenga que revisar este aspecto ya que no va a favor de que os encontréis suficientemente cómodos. Y, para colmo de males, no todos pudisteis representar lo que habíais preparado por un problema de tiempo.

Creo que en ocasiones los profesionales no acabamos de poder precisar o calibrar bien el esfuerzo que realiza el otro; en unos casos del paciente, en otros del alumno. Cierto también que no podemos, creo, tender a un “pobrecitos” porque esta idea ya encierra una devaluación importante que, en mi caso, ni la considero. El hecho que no todos hayáis podido representar lo que habíais preparado supone una cierta frustración (y alivio). Y si este último aspecto alegra, el primero enfada.

Las representaciones que aparecieron fueron un éxito. AL menos desde mi perspectiva. De entrada no es nada fácil salir a la palestra y mostrar algo de lo que en principio no se está seguro. ¿habré entendido bien lo que se me pide? Poco a poco, os ibais animando y las representaciones tenían más y más elementos. Pero este proceso obedece al aprendizaje de un lenguaje al que no se está acostumbrado. Por lo general tenemos una cierta tendencia a no mostrarnos, a no movernos de la silla, a estar pasivos; por esto, ya el simple hecho de salir, de aportar una idea compleja, idea que supone un aceptar ciertas críticas y el superar un cierto temor escénico, todo esto ya es un gran avance.

Varias eran las esculturas que salieron: representaban a un profesor, a un alumno, a la situación del alumno frente a la asignatura, a mi situación frente a vosotros… Creo que en la mayoría aparecían elementos positivos coloreados por alguno no tan positivo. Y mientras se preparaban, otro nutrido número de vosotros estaba a la expectativa, hablando entre vosotros, haciendo tiempo. Pero una cosa y la otra están interconectadas. ¿qué se pretende con todo esto?

Estamos en un espacio bajo el título de “Orientación Psicológica”. Y más allá de la difícil diferenciación con la psicoterapia, creo que la Orientación busca poder realizar una intervención que reubique a la persona que acude frente a su propia problemática, frente a las características de su situación, y ante la posibilidad de algunos cambios que le ayuden, si quiera temporalmente, a llevar el sufrimiento de otra manera. Y para ello debemos desarrollar mecanismos que faciliten la visualización de la situación en la que se encuentra una persona determinada. La visualización, bien a través de ejercicios como los que estamos realizando, o a través de la utilización de fichas o de papel y lápiz, posibilita una mayor comprensión de cómo se encuentra uno frente a lo que le preocupa. ¿os acordáis de cuando hicimos el genograma? El resultado fue que algunos o muchos de vosotros os visteis reubicados en vuestra propia familia.

Voy a seguir proponiéndoos cosas tan concretas como estas.

Un fuerte abrazo

Dr. Sunyer

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