Mi cuaderno de Bitácora. Treceava entrega. Curso 2000-01: Pensamientos complejos

Entiendo que puede resultar halagador y, posiblemente, este piropo genere en Uds. una reacción de recelo, incluso una cierta paralización en su participación. Pero me sentí muy a gusto y satisfecho de la capacidad demostrada en la sesión de hoy por su parte. Acepto que tengo este rasgo sensiblero que me hace emocionar al ver cómo Uds., en el contexto del grupazo (como decía un amigo mío), son capaces de verbalizar y articular pensamientos y emociones. Entiendo que esta asignatura y la forma de desarrollarla genere sensaciones varias: desde el rechazo hasta la incertidumbre; pero algo está claro, que todo aquello que son capaces de hacer, lo están haciendo. Y que los desarrollos teóricos que realizan derivan de su propia actividad creadora y reflexiva. Vaya de antemano mi felicitación.

Si consideramos el grupo grande como una buena representación de la mente humana, podremos comenzar a pensar la psicopatología y el funcionamiento psíquico de otra forma. Muy posiblemente, en estos momentos se esté escribiendo un aspecto del abordaje del funcionamiento mental que hasta ahora nadie había hecho; nadie que yo conozca, por supuesto. Y es que la dimensión grupal, que no deja de ser una dimensión humana, muestra en toda su magnitud los mismos procesos mentales que los que se dan en el micro grupo de nuestra mente individual. Y posiblemente sea aún mucho más complejo lo que estoy señalando. Y respecto lo que Uds., son testigos en primera mano.

Las intervenciones hablaron entre otras cosas, de la gran cantidad de elementos asociativos que percibieron en la sesión del pasado día. Y de cómo a veces se percibe una falta de hilo conductor; en otras, uno trata de rechazar las ideas que vienen por considerarlas no oportunas; en otras, se detiene el pensamiento dadas las cosas que percibimos en el paciente: sea éste una persona o una organización. E incluso alguien fue capaz de verbalizar cómo en ocasiones uno no puede desarrollar el pensamiento por la falta de espacio. Magnífica apreciación que me lleva a pensar en la gran necesidad que tenemos los humanos de espacios como este. O similares.

Si nos pusiésemos a reflexionar sobre el funcionamiento de la mente humana nos encontraríamos con el mismo proceso. Y es que la forma cómo se articula el pensamiento consciente proviene de un proceso de selección de ideas que se consideran secundarias, no oportunas, o incluso, adversas a lo que desde la conciencia se percibe. De esta suerte, podemos considerar cómo se organiza el pensamiento y cómo aparece en la expresión verbal de los esquizofrénicos, por ejemplo. Y un sinfín de cosas más: por ejemplo, el considerar que los humanos, y los grupos consecuentemente, precisamos de tiempo para articular y digerir lo que pensamos. No hace muchas horas le comentaba a unas compañeras de la facultad una de mis experiencias en grupo grande. Fue hace unos diez o doce años, en Oxford. Eramos 400 personas de todos los países, pero en especial Europeos. Uno de los grandes conflictos que aparecieron, ¡fígense!, era el derivado de la II Guerra Mundial. Esto nos demuestra cómo los grupos humanos (las organizaciones, empresas, son grupos humanos), arrastramos los conflictos durante un tiempo impresionante y la cantidad de tiempo que se precisa, de encuentros y espacios que son necesarios para poder ir superando un conflicto. Lo mismo que nos sucede en nuestro país. Todavía se arrastra el conflicto de la guerra civil. No nos hemos dado tiempo ni espacio para poder elaborar todo lo que ello sucedió, la cantidad de sufrimiento habido.

Se habló de la contratransferencia. Y se les propuso, como ejercicio, la creación de imágenes a partir de la experiencia con J.C., el día pasado. Y aparecieron numerosas ideas, unas que parecían que eran “políticamente correctas” y otras que no. El rechazo, por ejemplo, era una de ellas. Decíamos que cuando Uds. llegan a una entrevista, en principio arriban a ella con la idea de ayudar y sin especiales expectativas. Al menos sin especiales ideas preconcebidas. Y de pronto, se descubren sintiendo cosas, percibiendo elementos que anteriormente no se les había pasado por la cabeza. Y les decía, cómo estas ideas pueden articularse en metáforas o en frases que a modo de “reclamo publicitario” representan la enjundia de un grupo de elementos sugeridos por el paciente, el grupo o institución.

En el ámbito organizativo, por ejemplo, cuando las compañías publicitarias se esfuerzan en buscar eslóganes, lo que hacen no es sino buscar una idea que aglutine lo que desean que el sienta el público en relación con el producto que ofrecen. Esto lo hacen las empresas y también las instituciones. Los políticos, con sus eslóganes, sus banderas, sus señas de identidad, pretenden organizar en torno a ellas a la gente para que les vote. Los gobernantes hacen lo mismo. Pero también los grupos humanos y las personas. La única diferencia es que en estos casos la producción de tales ideas es inconsciente. Y siempre tienen como idea postrera el que el otro se articule en torno a “mi propuesta” sin que se vea atado a mí ni yo comprometido con él. Lo cual tiene perendengues.

El comprender este aspecto, nos permite incrementar el conocimiento del otro y de cuál es el lugar en el que pretende que nos ubiquemos. Nuestra responsabilidad es doble: como psicólogos, debemos ir realizando esta investigación con el fin de comprender la psique de quien nos consulta. Sea persona u organización. Por ejemplo, cuando uno de Uds., se preguntaba qué quería decir nuestro amigo con lo de “ la vida es así, las cosas pasan y…”, lo que estaba reclamando era esta investigación: conocer al otro, saber sobre su mundo interno, saber cómo organiza su percepción del mundo, conocer cómo esta percepción le lleva a determinados comportamientos y sufrimientos. Como Orientadores, tratar de ver cómo y qué podemos proponerle, para que respetando su libertad, esta persona pueda articular mejor su deseo inconsciente y disminuir su malestar; malestar que, si bien no desaparecerá necesariamente, sí, y en la medida en que pueda articularlo en palabras, encontrar las fuentes de su padecimiento.

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Y para que no se quejen, repetimos texto teórico; pero esta vez, nos volveremos a fijar en el tema del genograma y la red social. Lo hice expresamente, aunque no lo parezca. Hemos visto algunos aspectos de la comunicación. Ahora quiero que se fijen en algunos que nos sorprenderán. Relean el texto de Ivey sobre la empatía y atiendan a los elementos de la red social y del genograma.

Un saludo,

Dr. Sunyer. Curso 2000-01

Artícles a llegir:

1.*Ivey, A; Bradford, M; Simek-Downing, L. (1997): Conducting an Intentional Interview. Theory, Skills, Decisions and Solutions. A Ivey, A; Bradford, M; Simek-Downing, L. (1997): Counseling and Psychotherapy. Allyn and Bacon.

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