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Nuestro primer encuentro 2011

Cuaderno de bitácora
Sunyer · 13/09/2011
Fuente: Sunyer

El encuentro

      Hoy fue nuestro primer encuentro. No era un día de trabajo propiamente dicho a no ser que consideremos ese primer encuentro como trabajo. Y en cierto modo lo es: cada uno de nosotros ha tenido que adaptarse a una situación posiblemente novedosa. Para mí la novedad estribaba en conoceros porque aunque conozco a algunas personas con las que compartimos el espacio de seminario, la mayoría erais desconocidos. De entrada el esfuerzo de ir a la facultad a las ocho y media de la mañana, buscar el aula y encontrarse con un profesor que sin más cambió la “distribución habitual de una clase”. Os miraba con una cierta preocupación tratando de descubrir algunos aspectos vuestros. A quien os conozco previamente agradeceros que estéis aquí. Echo en falta algunas personas que nos ayudaron mucho en aquel seminario, pero entiendo que la oferta es la que es y cada uno elige lo que quiere; pero eso no quita que les eche en falta. Y creo que es lo que pasa siempre que estamos en un grupo grande (el nuestro lo es): buscamos caras conocidas ya que nos tranquilizan, convierten la experiencia en algo menos “¿peligroso?”. 

      Luego de hablar un rato explicándoos algunos pormenores de la asignatura (es una palabra que no me acaba de agradar; pero no encuentro otra) os propuse responder a un cuestionario. Y ya en la consulta lo corregí lo antes que pude para quitarme trabajo de encima y me quedé sorprendido de algunas cosas: 

      1. Una las diferencias entre vuestras expectativas y las mías. 
      2. Dos el lugar que ocupáis en el cómputo de valoraciones de otros años 
      3. Los porcentajes obtenidos por las preguntas. Y no sé si más que las coincidencias, las no coincidencias. 

      Del primer aspecto no sé muy bien cómo interpretarlo. De entrada me quita una especie de sospecha que me decía que iba a desviar los resultados (en realidad ya conozco la encuesta tras tantos años) hacia una expectativa muy elevada; y veo que no. Y en este sentido me cuestiono hasta qué punto esta actitud va a favorecer o distorsionar vuestro trabajo posterior. Creo que en esta valoración han influido otros aspectos, por ejemplo, el recuerdo que me queda de otros años y que posiblemente tienda a desanimarme un poco. Y si fuera así entendería algo de mis propias valoraciones. 

      En segundo lugar parece que el grado de “enganche” con la asignatura (vinculación) y el de “enganche entre vosotros” (afiliación) se ubica en la zona baja de las valoraciones de las expectativas de otros años. Y me pregunto por qué. 

      En el mismo sentido aparece la valoración del trabajo a realizar y el grado de competitividad entre vosotros. De ambos salgo sorprendido y no sé qué significará. 

      Y finalmente algo similar en el tercer tramo en el que en cuanto a normas os colocáis en la zona alta de las valoraciones, y en la zona central de la innovación; pero en las zonas bajas de orden y claridad de normas. Es decir, de estos tres componentes habría una tendencia a colocarse en zona media-baja y no sé a qué atribuirlo: o fui poco animoso con vosotros y en otras promociones inculqué más ánimo que este año, o venís ya muy cargados de la experiencia académica y un cierto aire de incredulidad puede estar envolviéndoos. 

      Y respecto al tercer aspecto no sé qué me llama más la atención: si las coincidencias o las no coincidencias. Y digo estas cosas porque sé que mañana vamos a dedicar el tiempo a hablar de eso. Ya os lo planteé. ¿Qué pasaría si los profesionales de la psi nos permitiéramos hablar con nuestros pacientes en relación a las respuestas que han dado, y tratando de averiguar por qué han dado esta respuesta y no otra. Sé que rompe un tabú: el considerar que esas pruebas son como sagradas y secretas. Pero, ¿qué pasaría? Creo que en nuestro país, en España, tenemos que hacer un gran esfuerzo por horizontalizar muchas cosas. Todavía seguimos anclados con los viejos esquemas de marcos políticos de tinte autoritario y los actuales políticos siguen en la misma tendencia. Como la mayoría de los ciudadanos, yo mismo. 

      Me gustaría mucho, no sé si lo conseguiré, que pudieseis entender lo difícil que resulta modificar estructuras que, de forma inexorable, se trasladan vía lo social penetrando en las estructuras individuales. Somos más grupo de lo que creéis. 

      Pero seguiremos hablando de eso. 

      Dr. Sunyer 12 de septiembre de 2011

El planteamiento es muy sencillo. La clase es un espacio en el que estamos muchas personas, como 50 o más.Uno puede considerarla desde diversas posiciones, pero personalmente prefiero pensar que estoy con un grupo. No ante un grupo sino en él. Este conjunto de personas que lo constituimos establecemos inevitablemente una serie de interdependencias, vinculantes muchas de ellas, que determinan no sólo la atmósfera grupal sino la manera de relacionarnos y los sentimientos que se derivan de todo ello. Cierto es que dado que trabajamos unos textos determinados, hay muchos elementos que se activan a través de la lectura de los mismos. Y la experiencia me indica que esos mismos elementos se activan también en las relaciones que establecemos en el grupo. Estos escritos son las reflexiones que desde mi puesto de conductor de ese grupo van aflorando en mi mente y que sirven, eso espero, de reflexión y de trabajo complementarios a la asignatura
 
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José Miguel Sunyer Martín, Doctor en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona
Colegiado con el número 6589, en el Colegio oficial de Psicólogos de Cataluña
Avenir 5, Ppal. 2ª · 08006 Barcelona · Cif 37252506G