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Orientación Psicológica (Counseling)
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Mi cuaderno de Bitácora del 15 de enero del 2008. Construyendo identidades, 26

06/02/2008

Mi cuaderno de Bitácora, del 15 de enero de 2008
Construyendo identidades, 26.
Estamos cercanos al final de nuestro proceso lectivo, del proceso de la asignatura de Orientación y esto se nota en todos y cada uno de nuestros actos. Como en el caso de la relación asistencial, en estas últimas sesiones (prescindiendo de aquellas que por motivos de salud no pudieron realizarse) aparece una cierta tendencia a la pasividad, al bostezo, a un evadir responsabilidades. Algo así como cuando nos encontramos ante el final de algo: en muchas ocasiones la reacción que tenemos suele ser de querer quemar los barcos cuanto antes para abreviar la hora de la despedida.
Pero una cosa es que lo haga el paciente, lo hagan los alumnos, y otra es que me adscriba a la misma actitud. Y como no es el caso de quienes tienen como profesor le propuse inventgarse ejercicios o juegos que pudiesen desarrollar ante situaciones determinadas: dificultades de lateralidad, de finalización de procesos, de conflictivas personales o familiares, a déficits en la orientación temporo-espacial, etc. Y la verdad es que los siete ejercicios que planearon eran bastante sugerentes y que daban pie a otros posteriores que enriquecían a los primeros.
Posiblemente sea interesante pensar que en muchas ocasiones el orientador se encuentra ante la necesidad de inventarse ejercicios o juegos que ayuden a que el paciente visualice o mejore en determinadas áreas personales. Cierto que en el mercado podemos encontrar una oferta lúdica suficientemente amplia como para ser utilizada para ello. Sin embargo la realidad asistencial nos dice que no siempre los administradores están por la labor de adquirir juegos que son más entendidos como elementos para las jugueterías que para los centros asistenciales. Ello nos obliga a inventar, a desarrollar nuestra capacidad para proponer cosas que nos posibiliten no estar siempre pendientes (eso sí que es una dependencia) de que la administración nos facilite tal o cual cosa, y proponer cosas creativas. Eso lo he aprendido siempre, y lo he ejercitado. Nunca he creído que ni el estado ni la administración (entiéndase ésta tanto a nivel organizativo hospitalario, escolar, académico, o estatal y autonómica) han de ser quienes nos deban suministrar lo que somos capaces de hacer nosotros. Creo en la autonomía del sujeto, en la potenciación de las capacidades personales y me parece patogénica las tendencias actuales proteccionistas y controladoras de quienes nos gobiernan. Y como esto lo aplico permanentemente en mi vida, estoy convencido de que esto es lo que hay que potenciar. Podríamos pensar hasta qué punto la patología de muchas de las personas con las que trabajaréis proviene de y alimenta una pasividad, una posición pasivo dependiente agresiva de tanto los poderes estatales, administrativos, como familiares u organizativos.
Por esta razón fue un auténtico placer ver cómo erais capaces de desarrollar con lo que teníais a mano, actividades que potenciaban cualesquiera de los aspectos propuestos.
Y queda poco ya. Mañana será el último día.
Hasta mañana.
Dr. Sunyer

 
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José Miguel Sunyer Martín, Doctor en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona
Colegiado con el número 6589, en el Colegio oficial de Psicólogos de Cataluña
Avenir 5, Ppal. 2ª · 08006 Barcelona · Cif 37252506G