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Orientación Psicológica (Counseling)
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Mi diario de bitácora, 23, del10 de enero del 2007

10/01/2007

Mi diario de Bitácora del 10 de enero de 2007

Grupos


Hoy tuvimos una actividad centrada en la producción de los grupos. Confeccionasteis unas historias con las que hicimos algo. No todo lo que desearía ya que el tiempo se nos viene encima y los ritmos son los que son. Pero en cualquier caso la sensación con la que me fui era que el grupo había trabajado bastante.

Un grupo puede ser contemplado desde muy diversos ángulos. Cada uno de ellos depende no sólo de la práctica profesional del conductor del mismo sino del tipo de personas y contexto en el que se trabaja y, fundamentalmente, del referente teórico desde el que se trabaja. Y sabéis, lo hemos hablado muchas veces, que esta posición teórica es como la silla desde la que uno trabaja, el lugar que ocupa en el grupo grande de profesionales de la salud. Y es una posición relativamente fija (no cambiamos de silla cada dos por tres) que, aunque podemos ir variando de lugar, nos posibilita una visión y no otra de lo que estamos haciendo.

Una de los componentes de ese referente es la importancia que le damos o no a los significados que tiene el objeto de estudio para nosotros. Una forma de conocer algunos de estos significados es conocer qué representación mental tenemos del objeto, en este caso, del paciente. Por esta razón os pedí que me dibujaseis lo que entendíais por “grupo”. El resultado quizás os lo pueda mostrar, pero es muy rico. Hay como dos primeros agrupaciones de representaciones: aquellas de naturaleza totalmente simbólica en la que el grupo viene representado por figuras aparentemente poco vinculadas con esa idea: una flecha, una línea, un objeto; y otro en la que aparece el grupo bajo formas más complejas y que, a su vez, puede ser subdividido. En una de estas subdivisiones se englobarían aquellos dibujos que bajo la figura fundamental del “círculo”, pueden venir más o menos enriquecidos por otros objetos: pequeños círculos que organizan ese círculo, puntos que lo constituyen, figuras antropomorfas, etc.; otro subgrupo en el que aparecen figuras humanas o antropomórficas con un mensaje de agrupación, nudo, entrelazamientos varios; y, finalmente, un tercer subgrupo más metafórico en el que el “grupo” viene representado por líneas que se entrecruzan, puntos unificados por una membrana que los diferencia del exterior, flechas que se entrecruzan y se separan entre sí... Una gran variedad. Pero variedad indicadora del abanico bastante grande de representaciones que, no tengo la menor duda, interfiere en la conceptualización de lo que es un grupo y, en consecuencia, de la forma de conducir un grupo.

En este juego que teníamos hoy, os he pedido que inventaseis un cuento, una historia. Han aparecido nueve que creo aportaban una gran panoplia de posicionamientos. SI estos relatos fuesen algo similar a lo que aparece en un grupo... ¿qué sacaríamos de ello? Varias posibilidades, otra vez. O nos centramos en la forma de estos relatos, es decir, en la forma con la que los pacientes nos explican las cosas, qué dicen, cómo lo dicen, lo que nos da una visión de las dinámicas internas del grupo. O nos centramos en el contenido. Y cuando nos metemos en el ¿qué vemos? Podemos ver relatos de tipo inocente, es decir, relatos que parecen evitar cualquier contacto con la realidad en la que se está. Relatos que explican la vida de forma distanciada, como si no les fuese con ellos. Hay muchos pacientes que cuentan las cosas de esta manera. O utilizan otra forma inocente de hablar de lo que les duele y es a partir de lo que podríamos decir “conferencias”, o “razonamientos filosóficos”. Bueno, son formas que tenemos para separarnos de los afectos que nos implican y atañen.

Otra manera puede ser, por ejemplo, el mostrar una híper crudeza, lo que también es otra manera de no acercase demasiado. Es una forma que tenemos los humanos para salir corriendo: si explico un relato horroroso y horripilante lo más probable es que salga corriendo y no pueda prestar atención a las finuras que se esconden tras él y que habla de la crudeza de los afectos que se viven. Bueno, es otra manera de vivir y hacer.

Hay otros estilos. Por ejemplo el de quienes relatan sencillamente lo que sucede. Estos relatos suelen ser más complejos, tienen menos colorido, menos artefactos y por lo tanto podemos no prestarles demasiada atención. No ha impactado por lo que el conductor corre el riesgo de considerar que no se ha dicho nada. Y siempre se dicen cosas. ¿Qué habremos dicho en clase hoy a través de estos relatos?

Recuerdo algunas cosas. La idea de ventana que alguien asociaba a la idea de expectativas, me parece reconocible en nuestro contexto. Igualmente la idea de “ver la ciudad desde la ventana” o la de “vi al psicólogo y no quise mirarle, como ignorándolo” (o algo así), la idea de soledad, la de “ahora va a cambiar mi vida”. Todas estas cosas las conecto con vuestro momento, con el acabar el cuatrimestre y la asignatura, con la finalización de la carrera (curiosamente al acabar la sesión de hoy uno de vosotros habló del viaje de fin de carrera), y con la propia experiencia en el aula.

Pero no me voy a extender. Me siento particularmente cansado y ajetreado. Son días complejos y debo reservar mis capacidades para otros compromisos.

Un saludo

Dr. Sunyer

 
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José Miguel Sunyer Martín, Doctor en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona
Colegiado con el número 6589, en el Colegio oficial de Psicólogos de Cataluña
Avenir 5, Ppal. 2ª · 08006 Barcelona · Cif 37252506G