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Mi cuaderno de bitácora del 22 de noviembre del 2006
26/11/2006
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Mi cuaderno de bitácora del 22 de noviembre de 2006
Hoy a penas estuve en clase. En mi lugar estuvo básicamente Juan V. Ya estuvisteis con él. Dice no saber nada. Y pone cara de bueno; y seguro que lo es. Sabía que venía porque así se lo propuse. Y aceptó. Supongo que ha supuesto un esfuerzo importante el venir. De hecho llegó tarde, se perdió. Tuvo que llamar para avisar de su retraso. Este hecho también es significativo. Llego con retraso, me he perdido.
Uno de vosotros me preguntó sobre cómo os había visto. Y la verdad, no os vi. Y creo que tampoco Juan. Más preocupado por atender a dar respuesta a la pregunta no podía ver más allá. Posiblemente por esto se refería con frecuencia a la que le acompañaba; a la que, por cierto, le dio un par de patadas (lo siento)
Como una de las premisas con las que trabajamos es el buscar la interrelación, ¿qué creéis que apareció en ella? Este aspecto creo que lo tendremos que hablar el próximo día. En realidad Juan no lo sabe (y yo no estuve); aquí es labor vuestra el ir descubriendo los elementos, me imagino que no muchos, que fue depositando en la relación que se estableció.
Cierto que en el rato que sí estuve nos encontramos con algunas pistas. Por ejemplo, el llegar tarde. Por ejemplo, el llamar por teléfono. Si pudiésemos ver en estos dos elementos, alguna goma elástica, ¿qué tipo de fuerza y de posición propone? Porque hay algo que parece ponernos “en expectativa”; quiero decir que no viene sin más, sino que con las dos pistas ya nos puso en una posición expectante. ¿de qué va? Claro que más de uno de vosotros pensará que esto no tiene significación. Para él, pero no para mí. Considerad que lenguaje, pensamiento y conocimiento son tres expresiones distintas de un mismo hecho, el hecho simbólico. El lenguaje (verbal, no verbal) informa, comunica. El pensamiento razona, es un lenguaje con uno mismo a través del que se negocian los elementos simbólicos. El tercero nos orienta en relación al mundo en el que vivimos y en el que nos formamos.
Juan utiliza el lenguaje verbal (como todo ser humano) para informarnos, para comunicarnos cosas. Cosas que tienen que ver básicamente con él, con lo que siente, con lo que es su experiencia vital. Llega tarde y llama (diez minutos más tarde) diciendo que no llega, que está perdido, que se retrasa... Utilicemos lo simbólico. ¿qué querrá decir eso de “llegar tarde” y lo de “estoy perdido o me he perdido”? En este mismo sentido podríamos ir pensando en el resto de ideas que os expresó, (por cierto, ¿lo del agua...?); pero esto lo sabéis vosotros, no yo.
El pensamiento de Juan... ¿qué se dice? Si ampliamos y nos movemos en ese juego, vosotros, el grupo, cada uno de vosotros, ¿qué podríais estar representando en ese mundo mental suyo? Porque os ponía en un lugar, ¿no? ¿Cuál?. Ese lugar es en el que ubica a ese “otro” con el que dialoga permanentemente.
Os dejo. Hasta el martes que viene.
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